miércoles, 18 de septiembre de 2013

¡Hola!

Hola. Me llamo Ana, y hoy tuvimos nuestra primera clase de religión del curso. Sinceramente, la esperaba con ganas.
Tuve que decidir entre religión y atención educativa hace ya bastante tiempo. No dudé mucho al escogerla; pensé que me sentiría un poco más como en casa, ya que vengo de un colegio de monjas Dominicas. No me arrepiento en absoluto. Fue una clase preciosa. Yo ya conocía de vista al cura que nos da religión este año, y hasta mis oidos habían llegado cosas maravillosas sobre él. Hoy pude comprobarlo, y puedo decir que estaban en lo cierto. Es una persona encantadora que hace las clases de religión amenas y, sobre todo, reflexivas. La verdad es que se agradece una clase como ésta durante la semana, que suele estar llena de tareas, estudios y la tensión típica de primero de bachilerato. Es una clase en la que podemos evadirnos de nuestro día a día y mirarnos un poco por dentro. Conocernos mejor.
¿Y para qué este blog? Checa nos comentó que creáramos un blog para ir comentando las clases día a día. Me pareció una forma distinta de evaluar religión, y me gustó la idea. Pues bien; este es el mío.
¡Hasta la próxima entrada!

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